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¿Por qué cerrar un acuerdo a través de Godebtor?

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¿Por qué cerrar un acuerdo a través de Godebtor?

Cerrar un acuerdo con garantías

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Autor: Godebtor (fuentes)

Godebtor®: Más que una herramienta, tu aliado estratégico en la negociación y cierre de acuerdos.

El cierre de acuerdos, en especial en el ámbito financiero, es una danza delicada entre dos o más partes que buscan equilibrio y satisfacción mutua. Si bien es cierto que el peso y la solidez de un acuerdo escrito se considera como una garantía de cumplimiento, en el dinámico mundo actual, el valor de la palabra sigue siendo fundamental. Sin embargo, el reto radica en cómo sellar ese pacto verbal y brindarle la formalidad y trazabilidad que le proteja de los embates del tiempo y de las posibles mareas de la memoria humana.

Aquí es donde Godebtor® brilla con luz propia, proporcionando una plataforma que une lo mejor de ambos mundos: la inmediatez de un acuerdo verbal con la formalidad y seguridad de un pacto escrito.

Consideremos por un momento que estamos en la era de la información, donde cada clic, cada interacción y cada segundo cuentan. Ahora, imagina la posibilidad de cerrar un acuerdo con ese mismo ritmo, pero sin sacrificar la rigurosidad ni la validez del proceso. Esa es la propuesta de valor que Godebtor® ofrece.

Con Godebtor®, la negociación se convierte en un proceso dinámico, interactivo y altamente efectivo. Las propuestas se lanzan, se discuten, se ajustan y se sellan con la velocidad que el mundo digital nos permite, pero con el respaldo de una plataforma robusta, segura y transparente.

Veamos más de cerca sus ventajas:

  • Ágil: La velocidad es esencial, pero la eficiencia lo es aún más. Con Godebtor®, el proceso de negociación se vuelve más fluido y directo, reduciendo tiempos y maximizando resultados.

  • Universal: En un mundo globalizado, contar con una herramienta que brinde acceso universal es una necesidad. Godebtor® se presenta como esa ventana al mundo, permitiendo que personas de cualquier rincón del planeta puedan interactuar, proponer y acordar.

  • Transparente: La confianza es la base de cualquier acuerdo. Con Godebtor®, cada paso del proceso es visible para todas las partes involucradas, garantizando una total transparencia.

  • Novedoso: En la era digital, la innovación es clave. Godebtor® reinventa el proceso de negociación, ofreciendo una experiencia novedosa que se adapta a las necesidades y expectativas del usuario moderno.

  • Resolutivo: Un acuerdo sin resolución es simplemente un conjunto de palabras. Godebtor® está diseñado para llevar cada negociación a una conclusión exitosa, brindando herramientas y soporte en cada etapa del proceso.

Finalmente, es importante resaltar que Godebtor® no es simplemente una herramienta, es una filosofía. Una filosofía que entiende que en cada acuerdo hay personas, emociones, expectativas y sueños. Una filosofía que busca empoderar a sus usuarios, brindándoles las herramientas y el conocimiento necesario para que, a través de la negociación, puedan construir puentes y establecer conexiones duraderas y fructíferas.

Así que, si estás buscando transformar la manera en que negocias, si deseas convertirte en un maestro de los acuerdos, Godebtor® es tu aliado ideal. Porque con Godebtor®, cada pacto es una promesa cumplida.

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Los motivos que frenan un pacto

La Esencia del Pacto: Desarrollo de Objetivos Comunes y la Diferenciación entre Finalidad y Objetivo

Los motivos que frenan un pacto

Autor: Godebtor (fuentes)

En el mundo de la mediación y la resolución de conflictos, es esencial comprender que la base de cualquier negociación exitosa radica en la colaboración y el entendimiento mutuo. Esto se convierte en una tarea ardua cuando las partes involucradas no tienen claridad sobre la diferencia entre los objetivos individuales y los objetivos conjuntos, así como entre la finalidad y el objetivo de un pacto. A continuación, profundizaremos en estos conceptos para robustecer el entendimiento técnico y estratégico de estos pilares de la negociación.

Objetivos Individuales vs. Objetivos Conjuntos

El primer paso hacia una negociación efectiva es identificar y diferenciar los objetivos de cada parte. Los objetivos individuales son aquellas metas específicas que cada parte espera alcanzar. Son intrínsecos y responden a sus propias necesidades e intereses. Sin embargo, es imperativo no perder de vista que en el contexto de una negociación, la finalidad no es que una parte alcance su objetivo a expensas de la otra. La verdadera esencia de la negociación es alcanzar objetivos conjuntos. Estos se refieren a las metas que se establecen para beneficiar a todas las partes involucradas, generando un valor agregado y garantizando que cada una obtenga un beneficio.

Finalidad vs. Objetivo del Pacto

A menudo, estos términos se usan de manera intercambiable, pero en el mundo técnico de la mediación, es crucial distinguirlos.

  • Finalidad del Pacto: Se refiere al propósito subyacente o a la razón por la cual las partes han decidido entrar en una negociación. Puede ser la resolución de un conflicto, la construcción de una alianza comercial o la mejora de una relación laboral. La finalidad es el «por qué» del pacto.

  • Objetivo del Pacto: Es el «qué» del pacto. Describe las metas específicas y tangibles que se buscan alcanzar. Mientras que la finalidad da dirección y sentido a la negociación, el objetivo proporciona el marco específico para su realización.

La Importancia de Entender Estos Conceptos en la Mediación

Un mediador eficaz debe ser capaz de ayudar a las partes a diferenciar entre estos conceptos. Si una de las partes se aferra exclusivamente a sus objetivos individuales, la negociación puede volverse unilateral y puede que no prospere. En esencia, la mediación no solo se trata de alcanzar un acuerdo, sino de garantizar que dicho acuerdo sea sostenible y beneficioso para todos.

Cuando las partes no diferencian entre finalidad y objetivo, es probable que se desvíen del propósito central de su pacto. Un mediador debe, por lo tanto, actuar como un faro, iluminando el camino y recordándoles la razón por la cual han optado por negociar.

¿Qué Hacer si no Hay Pacto?

No llegar a un pacto puede ser decepcionante, pero es esencial recordar que no todas las negociaciones culminarán en un acuerdo. Las razones varían: desde la falta de interés recíproco hasta la ausencia de confianza o la falta de claridad en los objetivos y motivaciones. Sin embargo, un mediador competente puede ofrecer soluciones alternativas:

  1. Redefinición de Objetivos: Si las partes están atrincheradas en sus posiciones, es posible que necesiten revisar y, posiblemente, reformular sus objetivos.

  2. Creación de Subcomités: En negociaciones complejas, dividir el problema en partes más pequeñas puede ser útil.

  3. Receso y Reevaluación: Tomarse un tiempo para reflexionar y luego retomar las conversaciones con una mente fresca a menudo puede generar nuevos insights.

  4. Búsqueda de Terceras Partes: A veces, introducir una tercera parte neutral, como un experto en la materia, puede aportar una nueva perspectiva.

En conclusión, la mediación es un proceso intrincado que requiere una profunda comprensión técnica y estratégica. Distinguir entre objetivos individuales y conjuntos, así como entre finalidad y objetivo, es esencial para dirigir las negociaciones hacia un resultado beneficioso y sostenible.

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Diferencias entre pacto y contrato

Diferencias entre pacto y contrato

Reflexión sobre Pactos y Contratos: La Formalidad vs. La Informalidad. En la práctica jurídica son conceptos equivalentes

Autor: Godebtor (fuentes)

Entre el pacto y el contrato hay un territorio común de formas de entendimiento con una diferenciación entre la formalidad e informalidad. Los juristas acostumbrados a contratos anglosajones mantienen la misma distinción entre «agreement» y «contract». La diferencia jurídica entre ambos no es muy notable, y está básicamente en la interpretación del contrato como documento que contiene los términos del acuerdo o agreement, manteniendo ambos por si solos un mismo sentido conceptual, de marco de entendimiento.

En la práctica jurídica son conceptos equivalentes, de hecho pueden tener las mismas consecuencias legales en términos de ejecución. Incluso el acuerdo verbal aceptado y manifestado por ambas partes es válido como acción jurídica.

En muchas ocasiones nos referimos a pactos, a los acuerdos alcanzado verbalmente. Y contratos a la transcripción de esos acuerdos a texto, leído y conformado por ambas partes. Hay que tener en cuenta que el contrato verbal es reconocido a nivel jurídico, excepto en los casos en los que la ley obligue a realizarlo de forma escrita, como es el caso de los acuerdos alcanzado sobre derechos reales en los bienes inmuebles. Para los que además se requiere escritura pública antes notario. De igual modo, los contratos de trabajo, los cuales se presumen válidos si se formulan verbalmente, pero la ley exige que algunos tipos de contratos se lleven a cabo obligatoriamente por escrito, como son los contratos de prácticas, los contratos fijos discontinuos, los contratos de obra y los de relevo. En conclusión,, salvo casos excepcionales fijados en las leyes, la regla general es que los contratos no están sometidos a ninguna solemnidad, por lo que no hay exigencias en la forma para su validez.

Pero en caso de conflicto ¿cómo demostramos los puntos del pacto si no están por escrito? Hay varias formas de probar la existencia del acuerdo, la primera y más obvia es la confesión de las propias partes, que reconocen la existencia del contrato y su contenido. Pero y si no hay confesión ¿qué opciones tenemos?

  • La declaración de un testigo presente en el pacto del acuerdo.
  • Documentos que prueben la existencia del acuerdo. Pueden ser correos electrónicos por ejemplo en los que se ha intercambiado información y prueba del contenido de la comunicación entre ambos.

Hay que añadir que si bien los acuerdos o contratos verbales tienen plena validez, es recomendable formularlos por escrito, dado que escribir un acuerdo reporta múltiples ventajas en contraposición al acuerdo verbal.

  • Es documento de garantía que prueba la existencia del pacto.
  • Vincula más a las partes dado que deja claro el contenido del contrato y los pactos alcanzados.
  • Lo pactado y formalizado por escrito permite analizar y plasmar correctamente el contenido del pacto, evitando malos entendidos.
  • Refleja la fecha de apertura y de cierre si lo hubiera.
  • Por extensión de contenido, permite dar entrada a puntos que podrían perderse si sólo fuera un pacto verbal.
  • Ayuda a refrescar la memoria. Sirve de tutela a las partes, dado que trasladar a escritura un pacto requiere sosiego y reflexión, entenderlo y aceptarlo por ambas partes con la lectura y firma.

En Godebtor ayudamos a formalizar un acuerdo de múltiples modos, manteniendo la formalidad y la informalidad a partes iguales.

En la dinámica humana de los acuerdos, los pactos y contratos son dos caras de una misma moneda. Representan el compromiso de partes para llegar a un entendimiento mutuo, ya sea para alcanzar un beneficio compartido o resolver un conflicto. Aunque muchas veces se utilizan de forma intercambiable, estos términos tienen matices distintos que reflejan las intenciones y el grado de formalidad de los compromisos.

Los pactos, en muchos contextos, son vistos como acuerdos informales, gestados en la confianza mutua y la palabra dada. Son fluidos, a menudo nacen de interacciones espontáneas y carecen de estructura formal. Sin embargo, esta informalidad no les quita importancia o validez. A lo largo de la historia, han sido pactos verbales los que han resuelto disputas, creado alianzas y forjado relaciones duraderas.

Por otro lado, los contratos simbolizan la formalización de esos entendimientos. Son herramientas que buscan claridad, precisión y, sobre todo, protección legal. A diferencia del pacto, el contrato se aferra a la letra y a la norma, ofreciendo un marco estructurado que detalla las obligaciones, derechos y consecuencias para las partes involucradas.

La dicotomía entre pacto y contrato nos lleva a reflexionar sobre la naturaleza de los acuerdos humanos y la necesidad inherente de confianza versus la necesidad de protección. Si bien el pacto se basa en la fe y la palabra dada, el contrato busca eliminar ambigüedades y establecer límites claros.

En situaciones ideales, un pacto se transforma en contrato no por desconfianza, sino por la voluntad de proteger la integridad del acuerdo y garantizar su cumplimiento. No obstante, cuando surgen desacuerdos o malentendidos, el peso de la evidencia recae en la documentación. Aquí radica la importancia de tener todo por escrito, no sólo para proteger intereses, sino para honrar el compromiso mutuo.

Las herramientas como Godebtor juegan un papel crucial en este panorama, ofreciendo soluciones adaptadas a la naturaleza cambiante de los acuerdos humanos. Al permitir que los pactos se formalicen, se protege la intención original de las partes, proporcionando un equilibrio entre la informalidad del pacto verbal y la rigidez del contrato escrito.

En última instancia, ya sea a través de un pacto o contrato, lo que prevalece es la voluntad de las partes de trabajar juntas hacia un objetivo común. Estos instrumentos, ya sean formales o informales, son testamentos de la capacidad humana para colaborar, negociar y comprometerse en beneficio mutuo. Por ende, es esencial abordar cada acuerdo con integridad, claridad y, sobre todo, con respeto hacia la otra parte.

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¿Qué hacer si no consigues pactar?

¿Qué hacer si no consigues pactar?

La Reconstrucción de la Estrategia Post-No Acuerdo: Un Enfoque desde la Mediación y el Diálogo

Autor: Godebtor (fuentes)

Cuando una negociación no alcanza su resolución esperada, es imprescindible no solo identificar los puntos de fallo, sino también adaptar estrategias de reencuentro y renovación. Los mediadores, quienes se especializan en encontrar puntos comunes en las discrepancias, argumentan que el no acuerdo no es el final del camino, sino un punto de inflexión para reformular la estrategia. Desde Godebtor, nos complace ofrecer cinco acciones estratégicas, fundamentadas en la teoría y práctica de la mediación, para redirigir el diálogo hacia una conclusión fructífera.

  1. Incremento de la Interacción para Profundizar en el Contexto:

    Un viejo adagio sostiene que «la familiaridad engendra confianza». Más allá de las simples negociaciones, al incrementar los puntos de contacto, se favorece la construcción de un entendimiento más profundo. La frecuencia en el diálogo no sólo promueve el entendimiento, sino que permite adaptar soluciones personalizadas. Se sugiere intercalar reuniones formales con interacciones informales, no necesariamente centradas en el conflicto, para nutrir la relación y mantener abiertos los canales de comunicación.

  2. Práctica Empática:

    La empatía, entendida como la habilidad de comprender y sintonizar con las perspectivas del otro, se ha consolidado como una herramienta crucial en mediación. Reconocer al otro como un igual, con inquietudes y motivaciones propias, es el primer paso para desactivar tensiones. Reflexionar sobre las posibles pérdidas bilaterales ante la ausencia de un acuerdo puede ser un potente catalizador para retomar las negociaciones.

  3. Redefinición de Roles:

    Siguiendo el hilo de la empatía, la simulación de roles o la redefinición de papeles puede ser reveladora. Las partes, al asumir momentáneamente el rol del otro, pueden identificar puntos ciegos en sus argumentos y desarrollar soluciones más inclusivas y equitativas. Esta práctica, vinculada a la negociación integradora, promueve la cooperación y el entendimiento mutuo, dejando a un lado tácticas agresivas o manipulativas.

  4. Propuestas Innovadoras:

    La estagnación en una negociación a menudo se debe a un ciclo repetitivo de mismas propuestas y respuestas. Romper ese ciclo con propuestas audaces y fuera de lo común puede ser la chispa que reviva el diálogo. Estas propuestas no sólo reflejan proactividad y compromiso, sino que también pueden abrir nuevas vías de entendimiento, fomentando la creatividad y la colaboración.

  5. Rotación de Interlocutores:

    En ocasiones, el estancamiento no se debe a las propuestas per se, sino a la dinámica entre los negociadores. Una incompatibilidad personal o de estilos comunicativos puede bloquear el progreso. Introducir nuevos interlocutores, con perspectivas y enfoques distintos, puede ser la solución para superar estos obstáculos. Esta renovación puede reactivar el diálogo y abrir puertas a nuevas formas de entendimiento.

En resumen, el no alcanzar un acuerdo es una oportunidad para la introspección y recalibración de estrategias. Es esencial adoptar un enfoque holístico, considerando tanto las propuestas como las dinámicas interpersonales. Desde Godebtor, nos comprometemos a ofrecer herramientas y métodos que faciliten la retoma del diálogo y la construcción de puentes hacia el entendimiento y la colaboración efectiva.

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Técnicas para cerrar una venta

Técnicas para cerrar una venta

Cerramos en venta o seguimos pensando

Autor: Godebtor (fuentes)

Al avanzar en una negociación de venta llega un punto que es determinante, cerramos en venta o seguimos pensando. Los comerciales experimentados utilizan varias técnicas para motivar el cierre en el momento que consideran oportuno. Hay dos factores determinantes, el primero es saber escoger el momento en el que se inician las técnicas de cierre, y el segundo factor es saber aplicar las técnicas correctamente para conseguir el cierre de venta con éxito.

En cuanto a saber escoger el momento de cierre no siempre resulta fácil. Hay que tener en cuenta que cada persona tiene sus tiempos de decisión, hay personas más impulsivas y otras más reflexivas. El comercial busca optimizar su tiempo por lo que cuanto antes se cierre la venta mejor. No se trata de forzar los tiempos para que se decida el comprador, pero si dedicarle el tiempo óptimo para que la información sea transmitida, recibida, solventado dudas y aclaraciones, valorar y vender. El tiempo de decisión lo marca el comprador, pero el tiempo dedicado a realizar todas las acciones necesarias en la comunicación comercial lo decide el vendedor. Por lo que, una vez expuesta la información clave, resultas las dudas, toca mover ficha. Aquí entran las técnicas de cierre.

En relación a las diferentes técnicas de cierre de ventas, seguidamente detallamos técnicas consideras esenciales para cerrar una venta:

  1. Preguntas resumen y respuestas afirmativas. Una buena forma de empezar el proceso de cierre es relacionar o exponer todas las cuestiones que en fases previas a la conversación se han visto resaltadlas por ambas partes en forma de pregunta, y contestarlas con un sí. En definitiva son preguntas retóricas contestadas con un sí. Un ejemplo: ¿Es posible la entrega inmediata? Sí, ¿Disponemos de las cantidades solicitadas? Sí, ¿Se ajusta el producto a las condiciones específicas? Sí. Es un forma de resumir todos los puntos que han sido tratados en la conversación y dar a entender que el producto o servicio encaja con las necesidades del comprador. Por lo que entramos en un punto de afirmación y conveniencia de compra venta idónea.
  2. Si un cliente acepta los puntos secundarios acepta los puntos principales. Si nos centramos en aclarar y cerrar los acuerdos en puntos secundarios se entiende por ambas partes que el punto principal queda encaminado al cierre de la venta. Los puntos secundarios deben ser puntos secundarios, es decir, no pueden superar en importancia a los puntos principales, por lo que su aceptación o desaprobación deben cerrarse cuanto antes sin entorpecer el resto de factores clave. Una vez han sido expuestos y aceptados estamos en posición de dar por sentado los puntos principales. Si hay un punto enquistado, o que hace peligrar la venta, es mejor aislarlo y tratarlo aparte, “Si queda satisfecho en este punto ¿estaría de acuerdo…?”. La mejor forma de tratarlo es viendo todas las opciones posibles para solventarlo.
  3. Presuponer que la venta está hecha. Se trata de una presuposición sutil, no avasalladora, dando a entender la conveniencia de la compra por parte del interesado. No se trata de realizar afirmaciones que deben ser formuladas por el interesado, sino más bien, una actitud por parte del vendedor de ver muy clara la idoneidad del producto y servicio. Debe ser una opinión de idoneidad sincera, dado que si el propio vendedor no ve que el producto o servicio sea el deseado mejor no insistir y más conveniente es buscar otros que puedan resultar más idóneos.
  4. Si un cliente acepta los puntos secundarios acepta los puntos principales. Es una técnica muy utilizada por los comerciales dentro del sector servicios. Puede haber un servicio por el cual una empresa es conocida, al que llamaremos servicio básico, y después servicios extras que son incluidos a modo de servicio plus. Aceptados los extras de servicios damos a entender que el servicio básico queda incluido. Por lo que las discusiones se centran en la extensión de servicios extras, no de los básicos.
  5. Técnica del balance positivo vs negativo. Analizar los pros y los contras de la contratación es una de las técnicas que demuestra más transparencia y confianza en la relación comercial. Asumir que hay puntos negativos y éstos son expuestos y detallados ayuda a ganar confianza en la relación. Se trata de intensificar los aspectos positivos y tener un buen argumentario para los puntos negativos para poder sellar un pacto de venta con éxito. En todo producto y servicio hay un balance de aspectos positivos y aspectos negativos, se trata de tener bien estudiado por parte del comercial el argumentario de cómo tratar de defender cada uno de los puntos.
  6. Evitar aplazamiento de la decisión. Hay que buscar cerrar las operaciones lo más pronto posible. Por lo que es admisible lanzar afirmaciones del tipo “en un futuro las condiciones pueden cambiar, por lo que mejor…” “puede que la oferta ya no esté disponible en unos días” “ hasta agotar existencias” etc. Las condiciones de contratación siempre pueden cambiar a futuro por lo que nadie puede negar esta afirmación.
  7. Oferta especial. Es la última de las técnicas a utilizar pero no para ello la menos importante. Suele ser muy utilizada por su eficacia. La oferta especial no tiene porque incidir en el margen de beneficios pero normalmente las ofertas especiales son a descuento de precio, por lo que sí influyen en el margen de beneficios. Son un excelente reclamo que ayuda a la inmediatez de la venta. 

En todas estas técnicas damos a entender que hemos recibido el mensaje que gusta y que entendemos como comerciales que la venta está a punto de realizarse.

Si no acepta, dejar los datos de contacto y a su disposición.

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